21.02.2009 | Información General
Foto: Carlos Euliarte, titular de la ATP
La
primera entidad sindical en formalizar un nuevo reclamo es la
Asociación de Trabajadores Provinciales, ATP. Resolvió reclamar un salario de bolsillo de 1.500 pesos, lo que implica un incremento del 50 por ciento con respecto al actual.
El gremio también exige que se pague a los estatales los 200 pesos
"extras" que abonó la Nación a fin del año pasado. La cifra de sueldo
mínimo pedida es similar al reclamo que hacen otros sindicatos. La
próxima semana, los gremios enviarán notas al Ejecutivo para que
responda la demanda.
El
fin de febrero se acerca y el comienzo de los reclamos de incrementos
salariales se reinicia. Acabó la chaya y los gremios estatales empiezan
a ponerse serios y a solicitarle al gobierno una recomposición salarial
que, para el Ejecutivo provincial, parece tan lejana como imposible.
El primer sindicato en formalizar su nueva petición para el año que
se inicia es la Asociación de Trabajadores Provinciales, ATP. En una
asamblea de delegados, el gremio resolvió pedir un incremento promedio
del 50 por ciento para la categoría 6, la mas baja. Eso implica que el
objetivo sindical es llegar a un sueldo de bolsillo mínimo de 1.500
pesos, contra los 1.000 pesos actuales.
El titular de ATP, Carlos Euliarte, dijo que la semana próxima el
gremio elevará un pedido al gobierno provincial con lo resuelto por la
asamblea.
“Los trabajadores están en una situación apremiante”, dijo Euliarte,
quien además reclamó que el gobierno pague a los estatales los 200
pesos "extras" que abonó la Nación a fin del año pasado.
A tono con declaraciones suyas de la semana anterior, Euliarte
rechazó la postura del gobierno, que ya ratificó su decisión de no
incrementar los salarios estatales de modo masivo y solo podría aplicar
recategorizaciones a los sectores de menores ingresos. Al respecto, el
gremialista se preguntó: “como va a haber plata para elecciones y no
para aumentos salariales”.
También la CGT "extraoficial"
La CGT no oficial que lidera el gremialista Fernando Salcedo, le
reclamó al gobierno que "la política salarial que se aplica con los
docentes se traslade también al resto de los trabajadores de la
Administración Pública".
Si bien la CGT paralela aclaró que desde ese sector se acompaña y
apoya "el esfuerzo económico que hace el Gobierno para realizar mejoras
salariales a los docentes" reclamó sin embargo el mismo trato para con
el resto de los estatales.
El año pasado, la CGT disidente presentó un petitorio al Gobierno
con siete puntos en los que se expresaban sus reclamos: apertura de
paritarias estatales, aumento de sueldos a estatales que lleve el piso
salarial a 1.500 pesos con un básico de 980 pesos, modificación de la
Ley de Escalafón para todos los empleados públicos, restitución del 2,5
por ciento de antiguedad anual y un plan de recategorizaciones.